Mediante la revisión y análisis de los tratamientos que la persona tiene prescritos por un facultativo, se detectan posibles interacciones, efectos secundarios, duplicidad de medicamentos, etc. También se analizan los hábitos nutricionales y de estilo de vida así como la toma de suplementos. Con todo ello se corrige aquello que sea necesario y, de ser necesario, se le hace llegar al médico en cuestión la propuesta hecha al alumno. 

Se valora la reeducación nutricional a partir de las necesidades individuales de cada persona (déficits nutricionales, pérdida de peso, menopausia, etc.).

Recordemos que se trata de un acompañamiento farmacéutico que en ningún caso sustituye a la actuación médica, sino que la complementa y enriquece.