De un tiempo a esta parte se ha puesto muy de moda el Mindfulness o atención plena. Personalmente tengo la sensación de que hablan de ella como si la hubiesen descubierto ahora. Mucha gente habla del mindfulness y sus beneficios, la necesidad de practicarla a diario, incluso, varias veces a lo largo del día. Pero pocos te hablan de la necesidad de entrenarse para ello no a base de sentadas, que también, sino de preparar todo para poder hacerlo.
La diferencia entre Mindfulness y meditación es que, cuando nos referimos a meditación, contemplamos la existencia de algo superior en nosotros, el Espíritu o esa parte Divina que forma parte de todo individuo según la visión del Yoga. No tiene nada que ver con religión o dogma. Es esa parte que se llega a sentir cuando todo se acalla, una gran presencia, el observador que observa todo lo que acontece. Cuando eso ocurre, el que lo experimenta siente una gran paz e infinita dicha.
No quiere decir en absoluto que se desprecien el Mindfulness y sus beneficios, pero sí destacar que hace miles de años que ya se conocían la prácticas meditativas y sus infinitos efectos en el Ser Humano. Ahora, gracias a la multitud de investigaciones y de efectos demostrados, se puede aseverar que lo que la práctica de Yoga propone y para lo que prepara, la meditación, no era una ilusión.
La práctica de la meditación mejora la salud integral del individuo y es importante incorporarla de forma constante y adecuada. Para ello, el sistema de técnicas minuciosas que supone el Yoga es el modo directo de llegar a poder sentarse a dejar de hacer y alcanzar ese estado elevado del Ser, el estado de meditación.
Destacar que, cuando se habla de “meditaciones guiadas” en las que aquel que las guía no cesa de hablar y nos lleva a visualizaciones, sensaciones, etc., no son en realidad meditación como tal, son técnicas premeditativas que inducen a una mayor relajación y bienestar, por supuesto, nada desdeñables. Recordemos siempre que meditar en sí es un estado que se alcanza y en el cual dejamos de hacer. Todo lo que hagamos antes será muy importante y de gran ayuda. De ahí lo que ahora denominan mindwalking, mindeating… caminar o comer con atención plena en ello.
